martes, 12 de abril de 2011

EL EFECTO MOZART... O NO... QUÉ LÍO.


Hay varios estudios al respecto y algunos parecen mostrar que la música de Mozart tiene ciertos beneficios en las personas que la escuchan. Como en muchas otras cuestiones, es probable que debamos ser nosotros mismos, cada uno, los que decidamos hasta qué punto es cierto, ya que ahora aparecen los resultados de un nuevo estudio que concluye que el efecto Mozart no existe.

Dicho estudio ha sido realizado por psicólogos de la Universidad de Viena y sus autores explican que, hasta la fecha, se trata del más extenso estudio realizado acerca de este tema.

Se han realizado experimentos con cerca de 3.000 sujetos a los que han expuesto, de manera selectiva, a la pieza que en teoría produce el mentado efecto Mozart en los niños menores de tres años, la Sonata para dos pianos en re mayor, K. 448.

Los resultados del estudio se han publicado en la revista Intelligence y vienen a demostrar que escuchar Mozart no produce mejoras en las facultades de las personas.

Yo he escuchado la pieza y, la verdad, he notado un “no se qué que qué se yo”... (es broma). Ahora en serio, como digo, éste es un caso más de tantos en que un estudio contradice a otro y así el personal acaba por no aclararse y no saber cuál de los estudios tiene la razón.

“Recomiendo a todo el mundo que escuche música de Mozart; pero la expectativa de que con ello van a mejorar sus capacidades cognitivas no se va a cumplir, comenta Jakob Pietsching, uno de los investigadores.

Es curioso observar que este estudio está realizado en Viena (Austria), ya que Mozart era austriaco también. Quizás el interés sea proteger la obra del compositor y evitar que su música se convierta en un mero objeto comercial utilizado como medio para hacer de los bebés personas más inteligentes, sobretodo si no es realmente cierto.

Por cierto, si queréis escuchar la pieza, aquí os la dejo, es fabulosa.





MOZART Y EL SÍNDROME DE TOURETTE


Gran amante de lo escatológico Wolfgang Amadeus Mozart, compuso en 1782 para su regocijo y el de sus amigos la obra titulada "Leck mich im Arsch" en español "bésame el culo" un canon en si bemol mayor, escrito para ser cantado por un coro de seis voces.

Pero esta no es la única obra escatológica de Mozart, en ese mismo año se superó y compuso Leck mir den Arsch fein recht schön sauber , que traducido dice algo así como: Lámeme el culo hasta dejármelo bien limpio. El texto traducido original dice:

Lámeme el culo bien,
lámelo bien hasta que quede limpio,
bien limpio, lámeme el culo.
Es un grasiento deseo,
bien embadurnado de mantequilla,
como el chupar la carne asada, mi actividad diaria.
Tres chupan más que dos,
vamos, probadlo,
y lamed, lamed, lamed.
Todo el mundo se chupa su culo.

Otras muestras del gran sentido del humor del genio de Salzburgo son: Bona nox! bist a rechta Ox (Traducido literalmente como ¡Buenas noches! eres todo un buey ), Difficile lectu mihi mars et jonicu difficile (Un juego de palabras que podría decir bésame el culo y los cojones) y O du eselhafter Peierl (Oh tú tonto Peierl)

A menudo estas obras humoristicas se han utilizado como evidencia para intentar probar que Mozart sufría de Síndrome de Tourette.

Por ejemplo en 1992 el doctor Benjamín Simkin analizó las 371 cartas que se conservan de Mozart, y comprobó que en 39 de ellas se encuentran referencias escatológicas (coprolalia), con términos como culo, caca, pis, pedo, etc, además de juegos obvios y repetición de palabras (ecolalia). Simkin tras su análisis llego a la conclusión de que el compositor padecía el Síndrome de Tourette, sus resultados aparecieron en un articulo con el titulo: Mozart's scatological disorder.

viernes, 1 de abril de 2011