jueves, 16 de diciembre de 2010

VIAJE A MADRID - DICIEMBRE 2010

El pasado martes, día 14 de diciembre, realizamos una actividad cultural con alumnos de 2º, 3º y 4º de ESO del IES Canónigo Manchón de Crevillente.
A las 6'00 horas iniciamos la ruta desde el Paseo Fontenai de Crevillente. El autobús nos llevó hasta Faunia, en Madrid, donde pudimos disfrutar de un día primaveral visitando la faunia y la flora de distintos ecosistemas, en un parque temático muy bien cuidado y dónde experimentas con la naturaleza e interactuas con las diferentes especies del Parque, qué son muchas y muy variadas. Es una especie de Arca de Noé del s. XXI. Muy recomendable.
A las 16'30 partimos al Hotel Mediodía, un lugar céntrico justo enfrente de la Estación de Atocha.
A las 18'30 salimos hacia el teatro Lope de Vega, a pie, y realizamos una pequeña ruta por el Congreso de los Diputados, la puerta del Sol y la Plaza Mayor. Todos pudimos disfrutar de la noche navideña de Madrid, recorriendo sus calles más representativas y viendo la iluminación y la actividad de una gran ciudad.
Llega el momento más importante de nuestra visita. Teatro Lope de Vega, Gran Vía, Madrid, 20'30 horas, musical Los Miserables. Espectacular puesta en escena, decorados impresionantes totalmente automatizados y artistas de altísimo nivel que son capaces de cantar, bailar, actuar e interpretar. Yo diría que son los artistas más completos de cualquier arte interpretativa.
Desde el prólogo hasta el final es un subidón de emociones que en muchos momentos te ponen la piel de gallina. Los espectadores, incluyendo a nuestros chavales, que abarrotan el teatro, vibran con la actuación y no pierden detalle de todo el escenario. Algún lloro que otro también se puede vislumbrar en la penumbra de las luces... es muy emocionante sentir la lucha de los personajes en la Francia del s. XIX.
Nos relajamos después de más de 3 horas de espectáculo y charlamos de lo vivido cenando en uno de los locales de la Gran Vía. Increíble... es la palabra que describe todo lo visto... Genial, alucinante, impresionante... una sucesión de calificativos de alta alcurnia...
El regreso al hotel lo hicimos sobre la 1'00 de la madrugada y no sin algún problemilla que otro conseguimos dormir algunas horas hasta aproximadamente las 8'00 am.
Con la ayuda de Mayte, nuestra guía turístico, conocimos un poco más de Madrid, Atocha, Palacio Real, Sol, Felipe IV, El Templo de Debod... muy enriquecedora la escucha.
A las 13'00 comimos en un restaurante concertado y con tres cuartos de hora para poder hacer compras y regalitos iniciamos a continuación la partida a Crevillente sobre las 15'45.
Un año más... otro musical a las costillas...
Y que continuemos así...
Hasta el próximo año.
Muchas gracias a todos los alumnos por participar. Seguro que no será la última.

viernes, 3 de diciembre de 2010

SALIDA A MADRID - 14 Y 15 DE DICIEMBRE



Bueno chicos/as. Nos quedan unos días para presenciar el musical de los musicales "Los Miserables".
Nos lo vamos a pasar en grande:
DÍA 14
Faunia, llegada a hotel y musical.
DÍA 15
Visita guiada por Madrid.

Os dejo un vídeo para ir abriendo boca.

domingo, 21 de noviembre de 2010

EXÁMENES DE LENGUAJE MUSICAL - REPASO

ALGUNAS NOCIONES BÁSICAS VISTAS

1- Notacion de altura

Los sonidos , que a partir de este momentos llamaremos notas, se escriben en el pentagrama: (Conjunto de cinco Líneas horizontales y paralelas y 4 espacios )

pentagrama

Las líneas y los espacios se cuentan de abajo a arriba.

Los nombres de las notas son Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si.
Esta serie puede ser ampliada tanto por arriba y por abajo con el fin de expresar todos los sonidos posibles.

Pero las más usadas, son las siguientes :

Sol en 2a. línea y Fa en 4a.

El nombre de la clave, fija un nombre para una lnea, y a partir de ella, se conoce el nombre de las dems.

Siguiendo la secuencia DO RE MI FA SOL LA SI

figuras musicales

figuras musicales

fig9.gif (2369 bytes)

Clave de Sol

  • Las notas colocadas en los espacios son

figuras musicales

Las notas colocadas en las líneas son

figuras musicales

Clave de Fa

  • Las notas colocadas en los espacios son

figuras musicales

Las notas colocadas en las líneas son

NOTAS musicales

Para colocar las notas que por su ámbito acústico (más bajas o más agudas) rebasan la normal extensión del pentagrama se usan líneas adicionales que se escriben encima o debajo y de forma paralela y equidistante del pentagrama mismo.

LINEAS ADICIONALES MUSICALES

Las líneas adicionales son una ampliación del pentagrama por lo tanto el orden de sucesión de las notas es el mismo.

NOTAS EN CLAVE DE SOL

NOTAS EN CLAVE DE FA

Ejercicios

2 - Duración de las notas

Las figuras son los símbolos que dan la duración a las Notas (Las notas, son el sonido) y cada figura tiene su correspondiente silencio con idéntica duración y nombre.

Silencios o pausas son la ausencia de sonido.

Estos, tienen duración, como las Figuras. Y SU MISMO VALOR, YA QUE A CADA UNA, LE CORRESPONDE UN SILENCIO

figuras musicales

Las redondas, blancas y negra mantienen siempre la misma forma. Cuando se suceden dos o mas figuras con corchetes (corcheas, semicorcheas, fusas y semifusas), estos se sustituyen por barras que unen dichas notas y el numero de barras ser igual al de corchetes que reemplaza.

figuras musicales

Valor Relativo de lasFiguras - Cada figura (en el orden descrito) vale la mitad que la anterior y el doble que la siguiente

VALOR DE figuras musicales

Signos de prolongación (Figuras compuestas)

La duración de una figura se puede aumentar por medio de puntillos y ligaduras.

El puntillo es un punto colocado a la derecha de una nota o silencio que le añade la mitad de su valor y un doble puntillo aumenta la mitad del valor del primer puntillo.

figuras musicales

Compás

La música está dividida en partes de igual duración, llamadas Compases.

El conjunto de notas y silencios comprendidos entre dos barras de compás forman el compás.

figuras musicales

El numero constante de tiempos entre dos líneas divisorias es indicado al comienzo del pentagrama después de la clave - por los numeros de un quebrado (indicacion de compás).

El numero superior, se llama NUMERADOR. Este, indica LA CANTIDAD DE FIGURAS, QUE TENDRA EL COMPAS. y elDENOMINADOR NOS DIRA, QUE FIGURA ES.

Así tenemos que :

El Denominador 1 representa a la REDONDA

El Denominador 2 representa a la BLANCA

El Denominador 4 representa a la NEGRA

El Denominador 8 representa a la CORCHEA

El Denominador 16 representa a la SEMICORCHEA

El Denominador 32 representa a la FUSA

El Denominador 64 representa a la SEMIFUSA

fig15.gif (2255 bytes)

fig16.gif (1224 bytes)

Es el ejercicio oral que habliita la lectura de la partitura y que se llama solfeo,

el compás se marca en el espacio mediante movimientos uniformes de la mano

que indican cada uno de los tiempos en que se divide.

SOLFEO

LAS CLAVES - Clave de Sol y clave de Fa


LA CLAVE DE SOL EN 2ª LÍNEA



CLAVE DE FA EN 4ª LÍNEA


martes, 9 de noviembre de 2010

HAYLEY WESTENRA - LA VOZ MÁS DULCE DEL PLANETA


Hola chicos/as. Pongo unos vídeos de mi soprano favorita, Hayley Westenra... si... la misma que hizo el tema May it be... claro... de El señor de los anillos...
Dulce voz de soprano, de ámbito céltico. Esta señorita te pone los pelos de punta con su voz.
Disfrutarla.






domingo, 26 de septiembre de 2010

BIENVENIDA ALUMNOS IES CANÓNIGO MANCHÓN - CREVILLENTE



Hola a todos los alumnos/as del IES Canónigo Manchón de Crevillente. Estas dos primeras semanas estaremos realizando un repaso del lenguaje musical básico para poder empezar a interpretar pequeños arreglos instrumentales con flauta para los de 2º y con material Orff para los de 3º y 4º. Os recuerdo que debéis adquirir una memoria usb en la cual os pondré apuntes, ejercicios, partituras, audios, etc... También tendréis fotocopias en Conserjeria. Mientras tanto podéis utilizar esta página para la descarga de material.
La flauta será imprescindible que la tengáis lista para la semana que viene. Saludos.




miércoles, 30 de junio de 2010

EXÁMENES DE SEPTIEMBRE 3º ESO - IES LIBERTAS


Pincha en la imagen para ampliar el contenido y poder ver el calendario de exámenes de Septiembre.

EXÁMENES DE SEPTIEMBRE 2º ESO - IES LIBERTAS


Pincha en la imagen para ver el calendario de exámenes de Septiembre de 3º ESO.

miércoles, 12 de mayo de 2010

PRÓXIMAS ACTIVIDADES



Esto es un avance de lo que haremos hasta final de curso:

2º ESO: Estaremos realizando práctica instrumental con flauta y luego con láminas y pequeña percusión. Las piezas a interpretar serán: QUIJOTE Y SANCHO, FORREST GUMP Y ROCKY. Será obligatorio venir a clase con la flauta y las partituras.

3º ESO: Terminado el Clasicismo, veremos el Romanticismo y Beethoven. Será necesario venir a clase con Flauta, partituras si se entregan y Libro de Texto. Es posible que realicemos algún arreglo para láminas e instrumental Orff conjuntamente con 2º ESO sobre un arreglo de QUIJOTE Y SANCHO realizado por mi. También os repartiré la partitura de el Himno de la Alegría de Beethoven.
Intentaré colgar las partituras aquí para descargarlas por si hay algún despistado que las pierde.

Saludines y Besines.

DOSSIER MOZART - SÓLO 3º ESO


Estas son las preguntas con las respuestas correctas del Dossier de Mozart. Es necesario que comprobéis si tenéis las respuestas bien y si no es así, sería bueno que las corrigieseis de cara al próximo examen que tenemos sobre el Clasicismo en el cual entrarán las 10 preguntas de Amadeus, las 25 sobre Mozart y las 20 sobre el Clasicismo.

Saludos y suerte de cara a los exámenes finales.

Pinchad AQUÍ.

viernes, 23 de abril de 2010

ANÁLISIS: CARTAS DE MOZART



A pesar de su cultura de salones, pelucas y polveras, o probablemente por ello mismo, el Siglo de las Luces era un festín de libertinajes del que los Mozart no estaban al margen. A 250 años del nacimiento del prodigio de Salzburgo, Mario Lavista reseña su correspondencia, plena de escatologías, durante una de sus giras europeas.

En la tarde del primero de octubre de 1777, Mozart y su madre, Anna Maria Pertl, llegan a Augsburgo, la ciudad natal de Leopoldo, su padre.

Tiene veintiún años. Acaba de emprender una larga gira de conciertos, cuyo itinerario ha sido trazado por su padre: Múnich, Augsburgo, Mannheim y París serán las principales ciudades por visitar. Ha presentado su renuncia como Konzertmeister, en la corte de Salzburgo, a su Alteza Serenísima, el Arzobispo Hieronymus Colloredo, a quien Mozart aborrece tanto como éste lo

desprecia. El viaje durará cerca de quince meses. Desea obtener encargos importantes y, de ser posible, un trabajo estable en alguna destacada corte. Posee ya un completo dominio del oficio y una clara conciencia de lo que él llama su “talento superior”.

Se instalan en la Posada del Cordero y se disponen a visitar la casa de la familia de su tío paterno Franz Aloys.

Pero antes desea ir al encuentro de Johann Andreas Stein, el célebre constructor de pianofortes, a quien había conocido en 1763, cuando contaba apenas con siete años de edad. Se presenta de incógnito con el nombre de Trazom, pero Stein lo reconoce de inmediato. Se alegra de volver a verlo y ense- guida le muestra, orgulloso, sus últimos pianofortes. Le pide que los pruebe. Mozart toca cada uno de ellos; le asombra la calidad de su factura y las amplias posibilidades técnicas que ofrecen. Admira la dulzura y suavidad del sonido, la rápida respuesta en el ataque, el terso equilibrio entre los diferentes registros y las dinámicas extremas que son capaces de pro- ducir –de aquí, está de más decirlo, el nombre de fortepiano. Le comunica a su padre su entusiasmo por los nuevos instru- mentos de Stein y comienza entonces a concebir y escribir sus obras para teclado para este relativamente nuevo medio sonoro, convirtiéndose él mismo en uno de los primeros grandes pianistas. Escribirá al poco tiempo las espléndidas Sonatas para piano en do mayor y en re mayor, K. 309 y 311, que muestran un amplio abanico de texturas y sonoridades, y un nuevo estilo en la escritura para teclado. Es así como en la vasta producción mozartiana se desarrolla y consolida la moderna técnica pianística: su obra para teclado une la época del clavecín con la del piano.)

A los pocos días, Mozart y su madre comparten la mesa en casa de la familia del hermano de su padre. El encuentro con su tío, su tía Maria Victoria y, sobre todo, su prima hermana Maria Anna Thekla, le depara los momentos más felices de su estancia en Augsburgo. Maria Anna tiene diecinueve años, dos menos que su famoso primo, es simpática, desenvuelta, atractiva y no conoce la timidez. Los dos se llevan estupendamente bien y comparten una marcada predilección por la escatología, la cual raya, no pocas veces, en la frivolidad y la vulgaridad.

Afición, hay que decirlo, bastante extendida en la sociedad del Siglo de la Ilustración y, sin duda alguna, harto frecuentada por la familia Mozart. En una carta dirigida a su marido, la venerable madre de Mozart le escribe desde Múnich: “...Adiós mi bien, ponte el culo en la boca, caga en la cama hasta quebrarla, es ya pasada la una...” y, a su paso por Mannheim, Mozart le anuncia a su padre: “...Ahora llega el oráculo; creo que será el medio o el fin. Para mí es lo mismo, pues la cuestión es simplemente saber si soy yo el que traga caca o papá el que la degusta. En fin, no trato el tema con exactitud. ¡Quería decir que había que saber simplemente si papá degusta la caca o si yo la trago! Ahora es mejor que pare –lo reconozco–, ¡es inútil!”)

Los primos pasan todos los días juntos, van a uno que otro concierto y asisten a unas cuantas cenas formales. “Mi primita –le comunica a su padre– es bella, inteligente, amable, razonable y alegre... La pasamos muy bien juntos ya que también tiene una lengua un poco viperina... Juntos nos burlamos de la gente. ¡Qué placer!” Y, más adelante, añade que “en el concierto había una gran cantidad de nobles: la duquesa de Culo Estrecho, la condesa de Culo Fácil, y también la princesa de Huele Mierda, con sus dos hijas casadas con los príncipes de Rabo de Cerdo.”

Al cabo de dos semanas, Mozart tiene que dejar Augsburgo; no ha logrado obtener ni encargos ni un puesto estable. Se despide de su “querida primita”, y a finales de octubre se dirige, en compañía de su madre, a la ciudad de Mannheim, sede del mejor y más completo conjunto instru- mental de Europa. La sección de alientos incluye clarinetes, instrumento recién inventado, y para el cual Mozart escribirá algunas de sus más bellas páginas; los cuerdistas son exce- lentes: dominan la técnica del vibrato y su arco es parejo; la afinación del grupo es justa; sus diminuendos y crescen- dos, así como la producción súbita de dinámicas extremas deleitan y maravillan a Mozart. Su relación con esta notable orquesta, la cual le profesa un profundo respeto, influirá de manera definitiva en su escritura orquestal. Al poco tiempo compondrá la Sinfonía Concertante para flauta (o clarinete), oboe, corno y fagot en mi bemol mayor, K. 297b, y la Sinfonía No. 31 en re mayor, llamada “París”, K. 297, en la que emplea por primera vez clarinetes en la sección de alientos-madera. Estas obras manifiestan un manejo más dúctil y virtuoso en el arte de la orquestación.)

El trabajo en Mannheim es gratificante y muy intenso, pero se da tiempo para escribirle a su amada prima una larga carta:

Querida primita, pequeña liebre [Bäsle-Hasle]: He recibido puntualmente tu digna carta, y he visto que mi tío salvador [Vetter-Retter], mi tía liebre [Bass-Hass], y tú, todos están bien; nosotros también, a Dios gracias, tenemos buena salud-perro [Gesund-Hund].

Hoy recibí la carta oblicua de mi papá-agujero; la tengo en mis garras. Espero que hayas recibido la carta que te escribí. ¡Tanto mejor, entonces, tanto mejor! Ahora, algo razonable... Me escribes también, sí, declaras, des- cubres, significas, me haces saber, testimonias, sacas a luz, deseas, codicias, quieres, me encargas, me insinúas, me adviertes, me notificas que tengo, yo también, a mi vez, que enviarte mi portrait. ¡Eh bien! Seguramente te lo voy a enviar ¡Oui, par ma foi! Me cago en tu nariz, así caerá sobre el “Koi” [?]. ¿Has hecho también el “spuni cuni”? ¿Qué? Si todavía sientes algún amor por mí –lo que creo–... ¡Tanto mejor, entonces, tanto mejor! Sí, así es en este mundo, unos al bolsillo, otros al dinero: ¿A cuál le vas? A mí, ¿no es cierto? Lo creo; ahora un poco de cólera... Vivan todos los-los-los-los ¿cómo se llaman? Te deseo buenas noches, caga a gusto en tu cama hasta hacerla pedazos... duerme tranquila, extiende tu culo hasta tu boca... Mañana hablaremos razonablemente.

Tengo muchas cosas que decirte. No puedo creerlo, pero mañana lo oirás bien. Mientras tanto ¡pórtate bien! ¡Ah, mi culo me quema como fuego! ¿Qué querrá decir esto? ¿Tal vez una caca quiere salir? Sí, sí, caca, te reco- nozco, te veo y te huelo. ¿Qué es esto? ¿Será posible? Oreja, ¿no me engañas? No, esto es verdad. ¡Qué largo y triste sonido!... Ahora, cosas serias... Te van a llegar una o varias cartas, te ruego... ¿Qué? Sí, el zorro no es nunca una liebre, ¿sí, qué? Bueno, ¿dónde me quedé? Ah sí, llegará hasta ti, sí, sí, llegará, sí, ¿quién llegará? Ah, ya caigo: ¡cartas!, llegarán cartas. Pero ¿qué tipo de cartas? Cartas que son para mí, ¡claro!...

Lamentablemente, debo terminar ahora. Pero antes te voy a contar una triste historia que acaba de pasar en este preciso instante, mientras te escribía. Oigo un ruido en la calle. Dejo de escribir, me levanto, voy a la ventana y no oigo nada. Me vuelvo a sentar, sigo escribiendo y de nuevo escucho algo. Me levanto otra vez y sólo oigo un débil ruido. Siento entonces un fuerte olor a quemado, por donde voy, apesta; si me acerco a la ventana el olor se va; si entro a mi cuarto, el olor vuelve. Al final mamá me dice: “¿Qué es esto, hijo? ¿Has dejado escapar un...?” “No lo creo mamá”. “Sí, sí, claro que sí”. Quiero tener la conciencia tranquila, me meto un dedo en el culo, lo llevo a mi nariz y... ecce probatum est: mamá tenía razón.

Ahora, pórtate bien. Te beso 10.000 veces y quedo como siempre tu viejo Sauschwanz [rabo de cerdo] Wolfgang Amadé Rosenkranz [rosario]. Mil recuerdos de parte de nosotros dos, que viajamos, a mi señor tío y a mi señora tía. A todos mis buenos amigos salud-pie [Gruss-Fuss]

Addio, cretina bruja.

Al día siguiente recibe un paquete que no contenía el retrato que le había prometido su prima (para desgracia nuestra, las cartas de Maria Anna Thekla no sobrevivieron a la censura de Constanza, la mujer de Mozart). A vuelta de correo le responde:

Por esta única vez te voy a escribir una carta inteligible. Encontrarás, no obstante, algunas bromas. Lo principal es saber que has recibido todas mis cartas; por lo tanto, ya no me inquieto.

¡Mi querida Sobrina! ¡Prima! ¡Hija! ¡Madre! ¡Hermana y Esposa! ¡Rayos y centellas! ¡Mil veces carajo! ¡Diablos! ¡Brujas y Brujos! ¡Batallones sin fin!

¡Elementos! ¡Aire! ¡Agua! ¡Tierra y fuego! ¡Europa! ¡Asia! ¡África o América! ¡Jesuitas! ¡Agustinos! ¡Benedictinos!¡Capuchinos!¡Franciscanos!¡Dominicos! ¡Cartujos y Padres de la Santa Cruz! ¡Canónigos regulares e irregulares y bribones, piel de oso, alimento de perros, culos y huevos unos encima de otros! ¡Asnos! ¡Búfalos! ¡Cerdos! ¡Bufones! ¡Estúpidos cretinos! ¿Qué es esto?... ¿Un paquete y no hay retrato?

Ya estaba yo todo entusiasmado. Me creía seguro porque me habías escrito que iba a recibirlo pronto, pero muy pronto. ¿Acaso dudas de que yo pueda cumplir mi palabra? No lo creo, realmente. Ahora, te lo ruego, envíamelo lo antes posible; y espero que sea como lo he pedido. Y sobre todo a la manera francesa “vestirse a la francesa” consiste para Mozart en pedir a su prima que muestre un poco más sus pechos y sus hombros.

¿Que si me gusta Mannheim? Todo lo que puede gustarme un lugar en el que no se encuentra mi prima. Perdona mi mala escritura, la pluma ya está vieja; desde hace casi veintidós años cago por el agujero que ya cono- ces y sin embargo todavía no se ha roto, a pesar de que he cagado muchísimo y he arrancado la caca con mis dientes...

Ahora tengo que terminar, así es, porque todavía no me visto y tenemos que ir a comer para ir después otra vez a cagar, así es.

Si sientes todavía amor por mí, como yo por ti, enton- ces nunca dejaremos de amarnos... Beso tus manos, tu cara, tus rodillas y tu... en fin, todo lo que me permitas besar. Soy con todo mi corazón.

Vuestro afectísimo Sobrino y Primo Wolf Amadé Mozart.

Mozart ofrece en Mannheim varios conciertos con enorme éxito. Es admirado y respetado por los músicos y los aman- tes de la música. No obstante, es incapaz de conseguir un trabajo estable en la corte. Se dispone, pues, a partir hacia París. Desea demostrar su talento ante la realeza y la socie- dad francesas. Está seguro de obtener encargos importantes, sobre todo de una ópera, y de poder ofrecer conciertos en las casas de los aristócratas y en la corte de Versalles. En Mannheim ha escrito las ya mencionadas Sonatas para piano en do mayor y re mayor, las Sonatas para violín y piano –que él llama duettos – en do mayor y la mayor, K. 303 y 305, algunas de sus mejores arias de concierto, como el Aria en mi bemol mayor “Non s’o donde viene” para soprano, K. 294 y el Aria en sol menor “Il cor dolente” para tenor, K. 295, el Kyrie en mi bemol mayor, K. 322 y el Concierto para flauta en sol mayor, K. 313 –“ es un instrumento que no soporto”–, entre varias obras.)

Pero antes de dejar Mannheim, vuelve la mirada, una vez más, hacia su “querida primita”:

¡Mi muy querida Señorita Prima! ¿Crees o pensabas que tal vez había muerto?... ¿que había reventado?... Sí, ¡reventado! Pues bien, ¡no!, no lo creas, te lo ruego. ¿Cómo podría escribir tan lindamente si estuviera difunto? ¿Cómo sería posible? No quiero buscar ninguna excusa por mi largo silencio, no ibas a creer ni una sola palabra. Y, sin embargo, ¡lo que es cierto, es cierto! He tenido tanto trabajo que podía pensar en mi prima, pero no he tenido tiempo de escribirle...

Ahora tengo el honor de preguntarte cómo te encuen- tras y comportas. Si tu vientre está suelto, si no tienes la tiña, si puedes todavía soportarme un poco, si escribes con frecuencia con lápiz, si piensas en mí de vez en cuando, si sientes a veces deseos de colgarte; si por casualidad no estás enojada conmigo; pobre infeliz, si no quieres hacer las paces conmigo de buena gana, por mi honor que voy a explotar. ¡Pero ríes! ¡Victoria! Nuestros culos deben ser el emblema de la paz. Bien sabía yo que no podrías resistirte a mí por más tiempo; sí, sí, estoy seguro de lo que digo y debo todavía cagar una vez más el día de hoy, a pesar de que debo salir para París dentro de quince días. Si quieres respóndeme desde Augsburgo, hazlo rápido para que pueda recibir tu carta; si no, si ya he partido, en lugar de carta no tendré más que caca. Ah, caca, ¡deliciosa palabra! Caca trote, eso también es bello. Caca trote; caca frote. ¡Oh, es encantador! Caca frote: eso es lo que me gusta. Caca, trote y frote, caca trote y frote caca.

Pero pasemos a otro tema... dime, ¿has practicado el “spuni cuni”? Es necesario antes de terminar, porque tendré que terminar pronto, tengo prisa, ¡porque preci- samente no tengo nada que hacer! Además, ya no hay lugar como ves, el papel está casi cubierto..., sin contar que estoy cansado; los dedos me arden de tanto escri- bir... Ahora tengo que acabar, aunque me enoje: todo lo que empieza debe terminar; si no, la gente se molesta. Recuerdos a todos mis amigos; el que no lo crea deberá lamerme indefinidamente hasta la eternidad, hasta que me vuelva razonable. ¡Ah!, ¡tendrá para rato! Yo mismo estoy angustiado... porque temo que mi caca no esté seca a tiempo y no vaya a haber la suficiente si desea comerla.

Adiós, primita; soy, era, seré, he sido, había sido, habría sido, ¡oh!, si yo fuera, si yo hubiera sido, quiera Dios que yo fuese, hubiese sido, sería, ¡oh!, que fuere, hubiere sido ¿qué?, un ignorante.

Adiós, querida prima. ¿Por dónde? Soy en persona

tu verdadero primo.

Wolfgang Amadé Mozart

Mozart y su madre llegan a París el 23 de marzo de 1778. Hace ya siete meses que dejaron Salzburgo. Se instalan en el Hotel Quatre Fils Aymon, calle de Gros-Chenet- la actual calle Croissant. La actividad de Mozart en la capital francesa es intensa: da clases particulares, ofrece algunos conciertos, compone y estrena varias obras. Además visita regularmente la casa de los aristócratas amantes de la música y asiste con fre- cuencia a los estrenos y reposiciones de óperas de reputados compositores, entre ellos Gluck, Pergolesi, Philidor, Paisiello, Grétry y Piccini. Su mayor deseo sigue siendo componer una ópera.“Tengoundeseoinexplicabledeescribirdenuevouna ópera... Soy más feliz cuando tengo algo que componer. Es mi única alegría y mi Passion. ¡Que pueda tan sólo oír hablar de una ópera, que pueda estar en el teatro y escuchar cantar...! ¡Sólo con pensarlo estoy fuera de mí!” Pero el encargo no llega nunca. Se queja de que lo traten como a un principiante, “excepto los músicos que piensan de otra mane- ra”. Johann Christian Bach –el “Bach inglés”– llega por unos días a la ciudad y Mozart se reencuentra con él. Los une una sincera y alta estima musical y personal. No se han vuelto a ver desde 1764, en Londres –Mozart tenía entonces ocho años. Le escribe a su padre: “Los dos hemos sentido alegría al vol- vernos a ver... Lo quiero, vos lo sabéis bien, con todo mi corazón y siento mucha esti- ma por él, y él es cierto que ha hablado elogiosamente de mí, sin la exageración de otros, sino seriamente, since- ramente.” Pero a pesar de sus esfuerzos, la larga estancia en París será un fracaso en muchos sentidos: su música no obtiene la aceptación que él habría esperado, no hay tampoco ofrecimiento alguno de un trabajo estable o de un encargo importante, y el dinero escasea. Por si fuera poco, su madre enferma gravemente y muere el 2 de julio, a los 57 años de edad. Comparte con su padre el triste suceso: “Tú, el más querido de mis amigos, llora conmigo. Hoy ha sido el día más triste de mi vida... Mi madre, mi querida madre, se ha ido. Dios la ha llamado... Murió sin tener conciencia, como una luz que se extingue.” Tras varias semanas, deja París para siempre, cargando una enorme pena y un hondo resentimiento y desprecio por los franceses. A instancias de su padre se dispone a regresar a Salzburgo. En París ha compuesto las que son, sin duda, las primeras obras maestras escritas para piano: las Sonatas en la menor K. 310, en la mayor, K. 331 (cuyo tercer movimiento es la célebre “Marcha Turca”) y en fa mayor, K. 332, además de las conocidas y galantes Doce variaciones en do mayor, sobre la canción popular francesa “Ah, vous dirai-je maman”, K. 265, sin olvidar las ya mencionadas Sinfonía “París” y la Sinfonía Concertante, así como el Concierto para flauta y arpa, K. 299, la música orquestal para el ballet “Les petits riens”, K. 299b, la trágica Sonata para violín y piano en mi menor, K. 304, y el soberbio Recitativo y Aria de concierto en do mayor “Io non chiedo” para soprano, K. 316, de entre una veintena de obras.)

Deregreso a Salzburgo, hace un alto en Múnich.Va a pedirle a la joven, bella y talentosa cantante Aloysia Weber –hermana de Constanza, su futura esposa– que se case con él. La conoció un año antes, al comienzo de su gira, y está enamorado de ella. Pero Aloysia lo rechaza. Humillado y lleno de cólera, se sienta al piano y le canta un antiguo y tradicional texto que comienza así: “Aquellas que no me quieren, pueden lamerme el culo.” Permanece unos días más en la ciudad a la espera de su prima. A su paso por Mannheim le había escrito; quiere verla:

Mi muy querida prima: Con una gran prisa y con el mayor arrepentimiento y dolor, al mismo tiempo que con una fuerte determinación, te escribo para darte la noticia de que parto mañana para Múnich. ¡Querida prima, no gruñas! Con mucho gusto habría pasado por Augsburgo, te lo

aseguro. Pero el prelado imperial no me ha dejado ir, y no puedo guardarle rencor por ello porque sería ir contra la ley de Dios y de la naturaleza, y la que no lo crea es una puta. En fin, así es: no hay nada que hacer. Quizá desde Múnich podré dar un salto hasta Augsburgo, pero no es seguro. Si tienes tantas ganas de verme como yo las tengo de verte, entonces ve a Múnich, a esa respetable ciudad. Trata de estar ahí antes del nuevo año para que pueda contemplarte bajo todos los ángulos posibles, llevarte a todas partes y también, si es necesario, fastidiarte un poco.

Pero hay una cosa que me entristece profundamente, no podrás hospedarte conmigo, porque no voy a quedarme en una posada, sino en casa de ¿quién, dónde? ¡Me gustaría saberlo! Ahora, bromas aparte, es justamente por eso que es necesario que vengas, porque tendrías un importante papel que representar. Entonces, con seguri- dad vendrás, si no ¡qué amolada! Podré entonces agasa- jarme en tu noble persona, cachetearte personalmente el culo, besarte las manos, disparar el cañón posterior, abra- zarte, hacerte cosquillas en todas partes, pagarte hasta el menor detalle todo lo que te debo, dejar escapar un pedo famoso y tal vez también dejar salir otra cosa. Adiós, ángel mío, corazón mío, te espero lleno de ansiedad.

Tu sincero primo W. A. Mozart

Maria Anna Thekla llega a Múnich a los pocos días y juntos emprenden el regreso a Salzburgo. Finalmente, el 15 de enero de 1779, Mozart, abatido, frustrado y vencido, pero en compañía de su prima, está de nuevo en su ciudad natal. Lleva bajo el brazo poco más de cuarenta obras (pero ninguna ópera) escritas durante los quince meses que duró su malograda gira. A las dos o tres semanas, su “querida primita” –la “Bäsle”– regresa a casa, no volverán a verse, y Mozart entra de nuevo al servicio del Arzobispo Colloredo –“Odio al Arzobispo hasta el frenesí”. Está por cumplir veintitrés años.

Cuatro meses después, el 10 de mayo, Maria Anna recibe una última carta de su primo, se trata de un poema:

Muy querida, muy buena, Muy bella, muy amable, Muy seductora, Por un indigno primo acorralada. Pequeño contrabajo1

O pequeño violonchelo Sóplame el culo Eso es muy bueno Se siente tan rico.

Finis coronat opus S.V. P.T. Señor del Rabo de la Cerda

(Mozart acaba de componer una docena de obras más, entre ellas, la Sonata para violín y piano en si bemol mayor, K. 378, el Concierto para dos pianos en mi bemol mayor, K. 365 –escrito para él y su hermana Nannerl, el Regina coeli en do mayor, K. 276, y la Misa Solemne en do mayor, llamada “de la Coronación”, K. 317.

martes, 20 de abril de 2010

APUNTES SOBRE MOZART


Aquí tenéis los apuntes y los ejercicios sobre la Unidad Didáctica de Mozart.
CLICK AQUÍ.

viernes, 12 de marzo de 2010

PREGUNTAS 2ª EVALUACIÓN


Aquí os dejo las preguntas de la Unidad 3 de esta 2ª Evaluación para los grupos de 3º de ESO.
Para responder a las preguntas número 20 a la 25 debéis leer el artículo sobre los Castratti incluído en unas entradas más abajo en este blog.

CALENDARIO AL DÍA - FINAL 2ª EVALUACIÓN IES LIBERTAS

miércoles, 10 de marzo de 2010

ARIAS BARROCAS

VERSIONES DEL BARROCO. Para gustos los colores

Laschia ch'io pianga - De la ópera Rinaldo del compositor Haendel



CECILIA BARTOLI "MEZZOSOPRANO" - Laschia ch'io pianga



SARA BRIGHTMAN - Lascia ch'io pianga



JESSYE NORMAN - When I Am Laid de la ópera Dido y Eneas de Henry Purcell


ANNE SOFIE VON OTTER - Lamento de Ariadna de la ópera Ariadna de Monteverdi

FARINELLI, IL CASTRATTO - SINOPSIS


Relato de la vida de Carlo Broschi, célebre castrado que triunfó en la ópera en el XVIII. Con 32 años y en la cumbre del éxito, Farinelli, artista que en el siglo XVIII ennobleció el arte del canto, se retira misteriosamente para dedicar en exclusividad al rey Felipe V de España su prodigiosa voz. Doce años antes, Farinelli y un virtuoso trompetista miden su destreza musical en una plaza repleta de curiosos. El joven cantante impone con facilidad su voz pura y perfecta. El público, entusiasmado, le aclama. Haendel, el compositor oficial de la corte de Inglaterra, que ha asistido a la representación oculto en su carroza, propone a Farinelli que vaya a Londres. Este encuentro supone el inicio de una relación marcada por el odio y la admiración mutua. Tras rechazar las propuestas de Haendel, Farinelli recorre Europa junto a su hermano y compositor Ricardo. En el transcurso de estos viajes, este hombre, cuya voz es capaz de suscitar las emociones más insospechadas, comparte con su hermano, siguiendo un ritual, las mismas mujeres: Farinelli las seduce y Ricardo culmina el acto.


El director de la película es el belga Gérard Corbiau, que une en su persona la pasión por la música (es crítico de ópera) y el saber hacer buen cine.


La primera película suya que conocemos es "El maestro de música", de 1988, donde un cantante retirado, interpretado por el barítono José Van Dam, instruía a dos jóvenes que deseaban participar en un concurso de canto. Tres años después llegó "El año del despertar" que, si bien no trata un tema propiamente musical, sí presentaba una banda sonora, cuidadosamente seleccionada, de autores "clásicos".

Su tercera película, "Farinelli" (1994) le ha supuesto el conocimiento por parte de un amplio público, que ha tenido acceso a un film "cultísimo" (rodado originalmente en tres idiomas: francés, italiano e inglés) con una temática que, en otras circunstancias, se hubiera considerado muy, muy minoritaria. Se trata de la vida de Carlo Broschi, llamado "Farinelli", el más célebre de los "castrati", cantantes que en su niñez eran castrados para conservarles la voz. Una práctica, afortunadamente ya extinguida, aunque no desapareció hasta principios del siglo XX.

Los alicientes que tiene la película para un público, incluso no aficionado a la música, son muchos: una reconstrucción muy cuidada del siglo XVIII, al nivel de las mejores producciones europeas de época; una historia con "morbo" sobre el alcance sexual del protagonista, y hasta dónde puede o no puede llegar con las mujeres -las escenas eróticas son numerosas-; unos personajes creíbles, reales, no acartonados como en tantas películas similares; una muestra de las pasiones humanas, con la relación de amor-odio con su hermano Riccardo, que participó en la castración de Carlo para así poder explotar su voz. Al final, Riccardo acudirá a buscar a su hermano, que vive retirado en Madrid cantando sólo para distraer a Felipe V, para intentar la reconciliación.


En suma, una película atractiva para ser vista por todo tipo de público, aun el menos "operístico"; claro está, dentro de lo que es el cine europeo, ya se sabe que por término medio menos "asequible" que el norteamericano. Una película que se aleja del tono retórico de muchas producciones históricas, y nos presenta hechos y personajes de lo más actual: aunque sea un ejemplo anecdótico, el mismo vestuario de Farinelli nos recuerda a la "estética gay" de nuestros días, con las plumas y lentejuelas de "drag-queen".

Sobre los actores, el reparto es muy adecuado, aunque la mayor parte de ellos me son desconocidos. Con dos excepciones, que interpretan a compositores: Omero Antonutti como un Porpora sólo preocupado por el negocio, y Jerome Krabbé, que hace un fenomenal Haendel (aunque al quitarse la peluca aparezca moreno y no pelirrojo). El carácter orgulloso y despótico del genial sajón está perfectamente encarnado por Krabbé: en una película en la que son muchas las imágenes de "impacto", sirva como ejemplo aquella en la que Haendel aplasta un insecto mientras habla con los hermanos Broschi: el mensaje subyacente pudiera ser: "Así podría hacer también con vosotros".

Para un aficionado a la ópera, aparte de la ambientación, la música y los personajes, se plantean cuestiones estéticas que pueden pasar desapercibidas al resto. ¿La música como arte o como negocio? ¿Cuál es la diferencia entre una obra correcta y "comercial", y una obra genial? Por ejemplo, entre Porpora y Haendel. El protagonista, que se ha hecho rico cantando obras "comerciales", siente una atracción misteriosa por la música de Haendel, porque expresa una emoción que no tienen los productos que canta habitualmente. Y por ello llegará su conversión, llegando a cantar para el "enemigo" (Haendel escribía para un teatro rival); concretamente, el "Rinaldo".

Ciertamente, nos metemos en un terreno donde es difícil expresar con palabras lo que se siente en la escucha, y por eso la película cae a veces en un tono místico, con frases como "Despertar la parte de infinito que hay dentro de nosotros" o "Compartir el misterio", que emplea Farinelli para tratar de decir por qué la música de Haendel es grande (y la de Porpora no lo es). Prefiero una explicación totalmente opuesta: una música es tan grande, no porque nos eleve a alturas desconocidas, sino porque nos revela cosas de nosotros mismos, de la condición humana, porque es tan grande como la vida misma: ¿Cómo no imaginar que Farinelli piensa en su propia y triste situación de castrado, cuando está cantando el "Lascia ch'io pianga"? ("Déjame que llore/ mi cruda suerte/ y que añore/ la libertad").

Merece una mención la banda sonora, que intenta reconstruir la voz de "castrato" con una mezcla, realizada en los laboratorios del IRCAM de París, entre una voz de (mujer) soprano y una de contratenor. Hubiera sido perfectamente posible encomendar a un sopranista actual (como Aris Christoffelis) el dar vida a la voz de Farinelli, pero entonces se hubiera perdido el morbo añadido, para los compradores del disco, de "poseer algo que no existe en la naturaleza", "creado especialmente para la ocasión", etc. Aunque los resultados sean inferiores a los que pueda conseguir hoy una gran intérprete femenina (escúchese a Kiri Te Kanawa, en el disco "The Sorceress", cómo canta el "Lascia ch'io pianga"), al menos ha servido para convertir en superventas un disco de arias de ópera barroca.

"LASCHIA CH'IO PIANGA" de la ópera RINALDO del Compositor Haendel
Una de las más bellas arias jamás compuesta, mirad si no como el mismísimo Haendel se desmaya escuchando a Carlo Broschi "Farinelli".

lunes, 8 de marzo de 2010

LOS CASTRATTI



Alrededor de los siglos XVII y XIX, se dio en italia la tendencia de los niños castrados, para así alabar a Dios en las iglesias; se decía que, las voces de los castrati era lo más cercano a los ángeles en la tierra ya que, como ellos, carecían de sexo.

A fines del siglo XVII se presume que cada año eran castrados unos 2000 niños italianos, aunque algunas veces se duplicaba la cantidad. La Iglesia fue la primera en oponerse y condenar este acto de barbarie, sin embargo, fue por la iglesia por la comenzó esta tendencia, ya que se citaba a Pablo decir "Mulieris in eclesia taceant" (Mujeres en la iglesia callan) y al Papa
Inocencio XI, "las mujeres no pueden subir a escena, en ningún teatro de los estados pontificios".

Al ser las mujeres excluídas de la polifonía religiosa que requería voces agudas, surgió el problema de donde conseguirlas.
En España, a fines de 1500, surgió la moda de los falsetistas. Eran hombres que cantaban en falsete, pero era difícil encontrar hombres que contaran con esa habilidad fónica. Muchos de ellos, para conseguir trabajo, incluso aseguraban su castración.

En 1599, dos castrados, Pietro Paolo Polignato y Girolamo Rossini, fueron contratados oficialmente en la Capilla Vaticana.

Durante 300 años, los castrati incluyeron las voces de soprano y contralto al coro vaticano, siendo su último director el turco Domenico Mustafá, quien se retiró en 1895.

El Papa Pío X publicó después de un motu propio prohibiendo el
uso de los castrati, pero los falsetistas continuaron hasta el papado de Juan XXIII.

El psiquiatra español español Vallejo-Nágera los ubica en tres tipologías: longilíneos, altos y con manos y pies grandes, contrastando con un tórax corto y ancho; otro grupo con nalgas, pechos y caderas de tipo femenino, pelvis anchas y muslos desproporcionados; la tercera tipología no se deforma y mantiene un aspecto normal.
El estudioso del tema Patrick Barbier dice: “
Eran raros los castratis que no provenían de extraciones muy modestas. La familia facilitaba la ablación de los testí- culos de algunos de sus hijos impresionados por el espejismo que se les mostraba de un futuro prometedor, concientes de que un niño en el conservatorio era una boca menos para alimentar, sobre todo en el miserable ambiente rural de la campiña italiana de aquellos tiempos”.

Casi siempre el responsable que tiraba la idea para hacer esto era el maestro de música; en la mayoría de las aldeas, la iglesia contaba con un coro infantil, así como con un profesor que los aleccionaba y estimulaba los padres para que los más virtuosos fueran castrados. También en ocasiones, se vendía al niño a un noble o era abandonado en un orfanato, hasta que contando con siete u ocho años llegaba la cruenta operación.
Se le daba de beber al niño un poco de vino y con mucha suerte algún opiáceo hasta que, de pronto, llegaba el hombre feroz portando pinzas e hilo y le obstruía o arrancaba una de las partes más sensibles de su cuerpo: los testículos.

La castración en sí no era una operación mortal. El problema residía en las condiciones en que se realizaba. Sin asepsia las infeciones solían ser horripilantes, causando la muerte de muchos niños.
En aquellos tiempos la psicología y la psiquiatría, al desconocerse por entonces los mecanismos ocultos de la mente, no tenían en cuenta la psique, pues como se comprende hoy, el niño perdía también su identidad sexual.
El viajero y musicólogo inglés Burney (de quien hablamos en la entrada de Carlo Broschi), aseguraba en sus memorias que en Venecia, Nápoles, Roma, y Bologna había visto carteles en las barberías con leyendas que decían: “Qui si castrano ragazzi” (Aquí se castran niños).

La castración, castigada con la pena de muerte, la llevaban a cabo los barberos (quienes por cierto, eran como doctores "piratas" en esos tiempos, ya que por un monto económico rasuraban, extraían muelas enfermas o castraban a los niños); se dejaba intacto el pene, por eso también le llamaban espadones. Esta operación le impide al joven al alcanzar la pubertad que su organismo produzca la tetosterona, ya que la glándula que la produce son los testículos. Esta hormona masculina produce el cambio de la voz y es la reponsable de los carateres sexuales secundarios (voz grave, vello en la cara y el aumento de la laringe, parte de nuestro órgano de fonación, ya que al dilatarse produce tonos más graves.

La laringe que recién mencionábamos y que es parte del aparato de fonación, integra el trayecto de las vías respiratorias entre la faringe y la tráquea. En los niños pequeños apenas se despliega, pero en la pubertad, en aproximadamente un año y medio, adquiere su real dimensión, que en los hombres adultos es de 4 centímetros y medio de alto, cuatro de ancho y tres y medio de adelante hacia atrás. La carencia de testículos afecta la fertilidad, ya que la testosterona regula la producción de espermatozoides. Los castrados pueden tener, pese a todo, erecciones, pues estas también dependen del sistema vascular.

¿Por qué eran tan admirados estos cantantes?

Por la compración que se hacía a éstos con las voces operísticas normales.


Todos estos datos musicales nos ayudarán a comprender que el extraordinario Carlo Broschi “Farinelli” poseía en su garganta las dos voces, ya que podía cantar desde el Do de la segunda escala hasta el Do de la quinta y aún así, seguir subiendo.

Queda claro que si los tenores y sopranos pueden cantar dos escalas o dos escalas y media, realmente apremiados, Farinelli cantaba tres escalas y media.

Los más Famosos

Baldasarre Ferri (1610 - 1680)
Nacido en Bolonia, ciudad que produjo numerosos cantantes de su tipo, Ferri fue el primero de los grandes castrati del siglo XVII. Las crónicas testimonian su poderoso registro de soprano y la pureza y amplitud de su voz.

Giovanni Carestini, Cusanino (1705 - 1760)
Admirado como espléndido soprano, desde su debut en Roma a la temprana edad de 16 años incorporando la Griselda de Buononcini, Cusanino cambió su registro a medida que maduraba hasta convertirse en uno de los más extraordinarios contraltos del siglo XVIII.

Carlo Broschi, Farinelli (1705 - 1782)
El más célebre de los castrati, formado también por el notable maestro Porpora, Farinelli logró una fama tan extraordinaria debido a su asombroso talento que fue literalmente idolatrado por cuantos le escucharon. Dotado de cultura, simpatía y distinción, tuvo la amistad y protección de reyes, emperadores y el mismo Papa.

Gaetano Majorano, Caffarelli (1710 - 1783)
Tomó su apodo de su admirado protector Dominico Caffarelli, quien le facilitó los estudios de canto con Nicola Porpora, acaso el más célebre maestro vocal de la primera mitad del XVIII. Desde sus inicios en Roma, a los catorce años, la facilidad que demostró para sostener interminablemente las notas agudas y las proezas que realizaba con trinos y otras florituras le granjearon una desmedida admiración.

Giovanni Battista Velluti (1780 - 1861)
Fue, sin duda, el último de los grandes castrati, ya que comenzó su carrera a finales del que fuera el siglo de oro de ellos. Entre sus admiradores contó nada menos que con Stendhal y Napoleón Bonaparte.

Alessandro Moresschi (1858 - 1922)
El último castrati en el siglo XX, quien se retiró en 1913 siendo el único que pudo dejar el testimonio de su voz .para la posteridad en grabaciones realizadas en 1902 y 1904. En ellas se puede apreciar una tesitura de soprano con unos apuntes muy altos que se convierten en únicos, teniendo en consideración que este último castrati no haya podido contar con las técnicas ni educación vocal con las que contaron los castratis de épocas pasadas.

El Castrato Hoy

Hoy en día quizá el que más se acerca a la tesitura de voz castrati son los contratenores como Philippe Jarousky o como el "castrati" natural, Michael Maniacci; un soprano masculino a quien la voz nunca se le desarrolló como debía, es muy cotizado dentro del mundo de la ópera para interpretar papeles hechos para castrati.

Dos ejemplos en vídeo:

Michael Maniaci: Chi perde un momento (Haendel)




Philippe Jaroussky - Vedro con mio diletto (Vivaldi)